Las 7 maravillas del Camí de Cavalls, Menorca

07 agosto, 2015 - General - 3 Comentarios -

Paradisíacas playas de arena blanca que no tienen nada que envidiar a las del Caribe, aguas azul turquesa, bunkers escondidos, trincheras olbidadas, tramos de costa abrupta, restos arqueológicos prehistóricos, parajes desolados y calas vírgenes son algunos de los muchos prodigios que el recorrido circular a la isla de Menorca nos puede ofrecer. Os presentamos las 7 maravillas del trekking del “Camí de Cavalls”.


 

 

1) Las calas de la parte Sur son internacionalmente conocidas por sus asombrosas aguas cristalinas azul turquesa. Entre las incontables posibilidades hemos escogido la que mejor representa el espíritu de la isla: la playa de Son Saura. Un espacio natural sobrecogedor dónde la fina arena blanca se funde con las trincheras de la Guerra Civil.




2) Cogiendo el hilo del comentario anterior damos la segunda posición a la escalofriante experiencia de adentrarse en bunkers, trincheras y galerías dónde las paredes de piedras nos cuentan historias de largas noches, miradas perdidas, sufrimiento y esperanza de aquellos que estuvieron aquí.


 


3) En el Camí de Cavalls no son todo bunkers y trincheras, los vestigios de las civilizaciones pasadas son uno de los factores más atrayentes de la isla. Transitando por sus caminos uno puede encontrar desde grandes cisternas de agua de época romana, dolmens prehistóricos, navetas y talayas, tan características de la isla, atribuidas a la cultura talaiotica.




4) En cuarto lugar, y volviendo al patrimonio natural de la isla, seleccionamos para el puesto la Reserva Marina del Norte de Menorca. Abarca desde Fornells hasta Algaiarens y englobando prácticamente la mitad de la costa nos permitirá descubrir pequeñas playas y numerosas calitas escondidas entre rocas en un constante subir y bajar con el mar azul a nuestra derecha y la tierra roja bajo nuestros pies.


 


5) En el trekking del Camí de Cavalls también hay tiempo para poder asimilar la gran cantidad de estímulos. En el extremo NW disfrutaremos de esto y mucho más.... el paisaje plano, monótono y desolado nos dará un supuesto descanso si conseguimos atar la mente al momento presente y evitar que esta retroceda al pasado evocando imágenes y historias de antiguos naufragios. Dejémonos llevar por el viento...


 


6) En esta recopilación no podíamos olvidarnos de dar cabida a nuestros compañeros del reino animal. Los apasionados a las aves migratorias encontraran en “Ses Salines de Montgofre” un lugar idóneo donde ver alimentarse, descansar y reproducirse las aves. Si esto no fuera aun suficiente el sitio es fiel testimonio de las actividades de recogida de sal que se realizaron aquí de forma artesanal hasta finales del S.XX.

Si bien siempre debemos respetar al máximo la naturaleza , ésta zona merece prestar una atención especial para no molestar a las aves.



7) En último lugar pero no en última posición, encontramos Cala Roja. Ésta cala de pequeñas dimensiones localizada en el NE de la isla se encuentra bastante aislada y el trekking del Camí de Cavalls no pasa concretamente por aquí. Se trata de una calita virgen en su totalidad y como su nombre indica está compuesta por arcillas rojas y este hecho la convierte en inimitable. Su entorno, formas, color, textura y pendiente extremadamente suave rompen moldes en cuanto a playas se refiere. ¿Hacen falta más razones? Creemos que no....



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1 imagen vale más que mil vidas

26 junio, 2015 - General - 1 Comentario -

Alguien dijo una vez que una imagen vale más que mil palabras, en nuestro caso, una imagen vale más que mil vidas y es que tengo la sensación de que podría haber vivido un centenar de vidas más y en ninguna de ellas haber tenido la ocasión de vivir el momento que os relato a continuación.


Cuando leí la recomendación de un libro de fotografía de viajes de ver salir el sol en el lago glacial de Jokulsarlon en Islandia poco me esperaba que esa mañana iba a generar cambios tan profundos.


Eran las 5:30 cuando esperanzado dejaba el campamento donde estábamos. En aquellos tiempos (este agosto cumplirá cinco años) necesitaba un fuerte empuje para decidir levantarme antes de la cama. La noche, el crepúsculo, y las luces de las amaneceres eran completos desconocidos si no iban acompañados de varias horas de fiesta.


Con tripode y camara en mano, legañas en los ojos y la cabeza todavía nublada puse la atención hacia el Este, por donde salía el sol, lo que contemplaba era verdaderamente espectacular: las aguas del lago y los icebergs flotando contrastaban con el cielo anaranjado creando un juego de colores azulados, anaranjados y amarillentos que compartían escena con las formas de los icebergs, el carácter translúcido del hielo, familias de algún tipo de especie de pato y curiosas focas que iban sacando la cabeza del agua ... todo muy idílico. Entretenido con este panorama sentí la necesidad de mirar en dirección contraria, observando de donde venía, y esta es la estampa que encontré:


 


 

De golpe entré en un estadio de fuerte excitación, mis ojos no daban crédito a lo que observaba. No sé exactamente si en aquellos momentos era consciente del carácter efímero de aquellos instantes pero olvidé el frío, el sueño, quién era, qué hacía allí y con quien había ido y empecé a correr arriba y abajo tomando fotos sin parar. De tal forma que a los pocos minutos ya no sabía que hacer de las múltiples y variadas capas de ropa que llevaba, pero no había tiempo para las comodidades, lo primero era lo primero.


No tengo constancia si aquellos momentos duraron 10, 20 o 30 minutos pero una vez terminado el espectáculo, y solucionado el problema con la temperatura corporal, tuve tiempo para tranquilizar me. Me sentía lleno y vacío a la vez, perteneciente a aquí y allá al mismo tiempo, me di cuenta del gran privilegio de haber podido presenciar y capturar la belleza de aquel momento mágico e irrepetible y creció en mí un fuerte sentimiento de gratitud y comunión, sentimiento que poco a poco, y sin apenas darme cuenta, ha transformado desde entonces cada faceta de mi vida.


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Antecedentes

24 junio, 2015 - General - 2 Comentarios -

 

Debido a mi formación como geólogo no podía dejar de visitar un país como Islandia así que en agosto del 2010 emprendí el viaje a la isla y durante la preparación leí el primer libro sobre fotografía, “Fotografía de viaje” de Richard Lanson. Dicha situación me impulso a dejar las cámaras compactas a favor de las 'superzoom' aprendiendo a disparar en manual y Raw con la Panasonic Lumix Fz28.

 

Fue ese verano cuando, durante una salida del Sol en el lago glaciar del Jokulsarlon, la magia de presenciar y captar la belleza natural entro en mi y me cautivo para siempre más ( la historia completa aquí ).


A finales del 2011, y con la regla de los tercios bajo el brazo, tuve la oportunidad de hacer realidad un sueño que tenía desde pequeño: realizar el trekking completo del “Annapurna Circuit” en Nepal. Fue allí dónde descubrí el placer de viajar con la cámara como única compañera y la fotografía como actividad principal. Las experiencias vividas, el choque cultural y las buenas imágenes que saqué fueron los culpables del nacimiento de la idea de esta web.


Acto seguido compraba la primera cámara reflex, emprendía el estudio de los grandes maestros de la fotografía de paisaje y la puesta en práctica de lo que aprendía, hasta llegar a dar el paso al formato full frame.


El 2014 el camino ya estaba definido y sólo había que esforzarse en seguir caminando: portfolio, web, teoría, práctica, planificación, material, edición y volver a empezar, una vez tras otra, portfolio, web, teoría...


Bienvenidos al blog y a la pagina web de Earth in Silence.

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